lunes, 18 de septiembre de 2017

El silencio.

Si callar fuera considerado un pecado, creo que en estos momentos estaría en la cúspide del juicio espiritual esperando por un abogado que alegara a mi favor. Lamento haber callado en tantas oportunidades donde pude haber expresado lo que me disgustaba. Por dejar riendas sueltas a mi timidez -más miedo de causar daño que otra cosa- me alejé cada vez más de mi poder de decidir, de un momento a otro ya no estaba en mis manos ,y mi voz se enmudeció sin dejar rastros de lo que quería en ese entonces. ¿Ahora quien sabrá lo que quiero? Si ya no lo puedo decir. Perdí piezas fundamentales de mi alma cada noche en la que intente dormir con un nudo en la garganta, es por eso que respaldo y corroboro que la felicidad se encuentra en uno mismo, y en nadie más, porque incluso cuando alguien sabe que te encuentras "un poco roto", no es capaz de mover un dedo por ti, y se marcha a dormir tan plácidamente que ni siquiera carece del mito de contar ovejas para conciliar el sueño, mientras tú sigues acostumbrándote al insomnio y al regocijo del lugar mas recóndito de tu mente donde pensar vainas tristes es un estilo de vida.
Pd: Promoción valida hasta el fin de los tiempos.

2 comentarios:

  1. Te quedo muy bonito :O se ve que dejaste tu alma plasmada al escribirlo, muestra algo de dolor es normal sentirlo y es bueno liverarlo de esta manera escribiendo y haciendo este tipo de cosas felicidades :)

    ResponderEliminar